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Saulo, Saulo - 2001

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Todos hemos oído o leído algo sobre San Pablo, pero ¿Qué podemos decir de él.
Conocer a Pablo… éste fue el reto del grupo ARAL, cuando nos enfrentamos a esta nueva pieza teatral, cuyo título emergió ¡Saulo! ¡Saulo! Una vez más para gloria de Dios.

¿Quién es Pablo? ¿De dónde viene? ¿Qué hizo o deshizo en la Iglesia incipiente de Cristo?despedida-300x170 Si hemos acertado a responder estas cuestiones ustedes lo juzgarán, permítanos, sin embargo, adelantar que nosotros hemos descubierto la fuerza y autenticidad de un hombre seguro de donde viene (judío de linaje de Israel, descendiente de Abrahán, de la tribu de Benjamín, fariseo celoso de la ley de Moisés…) y seguro de lo que es: Saulo, siervo de Cristo, apóstol por vocación, escogido para anunciar el Evangelio.

Pablo siente el orgullo de saberse elegido por Dios, orgullo sincero que no le impide la humildad de alcanzar a comprender la divinidad de Jesucristo, reconociéndose pecador y último de los apóstoles.

Pablo se educa en la fidelidad al Dios de sus padres, fidelidad que le conduce a perseguir con celo a quienes desprecian sus mandatos (los primeros cristianos) y con ese mismo celo extiende la buena noticia que le enseñó Cristo. Pero Pablo sigue siendo fiel al Dios revelado en las Sagradas Escrituras del judaísmo en las que se apoya para justificar, fundamentar y dar credibilidad al mensaje de Cristo.

Ante todo, Pablo es un hombre que ama a Dios, sigue con pasión a Cristo y ejerce la libertad que le infunde el Espíritu. Predicando los frutos del amor y la libertad, fundamentalmente, el dominio de si y la alegría, transmite que todos los valores de este mundo vienen de Dios y perduran para siempre, en y por Cristo.

¡No andéis como tontos… no desesperéis!- dice Pablo- pues todos llevamos en nuestros dolores la muerte de Cristo pero si sufrimos por Él, viviremos como Él, si morimos como Él, resucitaremos como Él. Anunciar esta verdad a tiempo y a destiempo, rebatiendo, amenazando, y siempre, con paciencia, fue la misión de Pablo que cumplió con el testimonio de su vida, su palabra y su muerte.